Pensamientos
humanos sin género.
(No importa si sois hombre o mujer)
He
estado pensando largamente en estos últimos días, en lo que he estado haciendo
estos últimos años de mi vida.
Jugar a
la vida, simulando vivir, sin completar siquiera la experiencia de ser por
entero lo que uno desea en un solo día, dejando de lado casi siempre, o siempre,
lo que realmente se deseaba hacer, reemplazándolo por algo que pasó sin
importar, sin dejar rastros, sin consecuencia alguna, sin marca. Momentos
vitales desperdiciados…
Sin
embargo, luego, casi instantáneamente, llega una luz a mi mente que alumbra mi
pensamiento y veo que no ha sido nunca perdido el tiempo, ya que todo ha dejado
su huella y su aprendizaje, que tanto de lo bueno como de lo malo, he podido
sacar fruto, (cuando he podido y he sabido), de lo hermoso y de lo horrible, de
agradable y de lo desquiciante. En fin, de todo lo que haya vivido.
Si es
que he podido vivirlo de manera intensa, habrá llegado a lo profundo y entonces
el efecto será en lo profundo, del mismo modo. Y hará su efecto imperecedero.
En cada
uno estará el trabajo de revertir lo malo y transformarlo en útil para no caer
en el error que ha llevado al problema y a la consecuencia, entonces será
cuando dejará de ser malo para convertirse en útil y beneficioso.
Lo
bueno… pues, cuando viene lo bueno, debería ser siempre un beneficio, pero a
veces no lo es, y hasta me atrevería a decir que muchas veces, eso tan bueno,
pasa desapercibido y ni siquiera se le capitaliza como es debido por no tener
la visión del momento que llega a mejorar la vida, aunque fuera por un
instante.
Suele
suceder bastante más frecuentemente de lo que se piensa, por eso mismo, por no
saber que sucedió de esa manera.
¿Por qué
podría pasar esto?
Tal vez,
los humanos siempre estemos esperando los malos momentos, las dificultades,
los tropiezos, la infelicidad, en
cualquiera de sus formas, y nunca estemos preparados para un buen momento,
inesperado, sorpresivo, no bienvenido, por eso mismo, por inesperado, por lo
tanto pasa de largo sin disfrute, sin trascender, sin penetrar la hondura del
ser que es desde donde luego produce los frutos.
No
quiero decir que lo que estoy pensando sea exactamente lo que ocurriría, sino sólo
que aparentemente parecería suceder de ese modo.
Por otra
parte, cuántas veces deambulamos por caminos aledaños a los que debiéramos
recorrer, sin darnos cuenta cuáles son los correctos. O sin verlos. O sin
querer verlos.
Las
causas son tan diversas como distintos y variados somos los humanos y nuestras
innumerables y diarias decisiones.
Entonces,
me pregunto y os pregunto en esta conversación de hoy, ¿cuál será el mejor modo
de llevar la existencia con más probabilidades de vivirla en plenitud?
En varios
de mis escritos anteriores parece estar la respuesta (o las respuestas):
ESTAR Y
PERMANECER ENAMORADOS
SONREIRLE
A LA VIDA CADA MAÑANA NO BIEN ABRIR LOS OJOS
DESEAR
EL BIEN, EL AMOR Y LA ALEGRIA PARA NUESTRAS VIDAS Y PARA LOS DEMAS
ABRAZARNOS
Y ABRAZAR
Es mucho
pedir, pero es mucho lo que se recibe a cambio.
He divagado, lo he hecho, pero con la mejor de las intenciones, no me lo habréis de negar. Y mirad lo que os tengo como final.
Y, luego
de haber escrito todas estas reflexiones para compartirlas con vosotros, que
sois mis compañeros de existencia del planeta, y sin pretensiones, me encuentro
con las reflexiones que dicen son de un tal William Shakespeare, un escritor, de los que saben escribir, (no como la presente), que decía estas cosas, que
no pude dejar de invitaros a leer, junto a mí, y porque las he acogido con
gran alegría y gusto.
Y os deseo lo mismo a vosotros.
Bueno,
muy bueno sería que nos pongamos en marcha sin esperar a que la vida nos dé
soluciones desde una galera que no existe, con una magia que únicamente está en el interior de cada uno de
nosotros, que sí podemos ser esa galera y transformar los hechos…
Después
de haber leído hasta donde gustéis, respirad hondo, sonreíd, y preparaos para
una nueva vida.
Os deseo lo mejor.Con mi mejor sonrisa.
Aquí va,
entonces, pensamientos del gran William:
William Shakespeare decía:
"Siempre me siento feliz, ¿sabes por qué?
Los problemas no son eternos, siempre tienen solución, lo único
que no se resuelve es la muerte. No permitas que nadie te insulte, te humille o
te baje la autoestima. Los gritos son el alma de los cobardes, de los que no
tienen razón. Siempre encontraremos gente que te quiere culpar de sus fracasos,
y cada quien tiene lo que se merece.
Hay que ser fuertes y levantarse de los tropiezos que nos pone la vida,
para avisarnos que después de un túnel oscuro y lleno de soledad, vienen cosas
muy buenas. “No hay mal que por bien no venga”.
Por eso, disfruta la vida que es muy corta, por eso ámala, se
feliz y siempre sonríe. Solo vive intensamente para ti y por ti.
Recuerda: Antes de discutir…respira; antes de hablar…escucha; antes de
escribir…piensa; antes de herir…siente; antes de rendirte…intenta; antes de
morir…VIVE.
La mejor relación no es aquella que une a personas perfectas, sino
aquella en que cada individuo aprende a vivir con los defectos de los demás y a
admirar sus cualidades.
Que quien no valora lo que tiene, algún día se lamentará por haber
perdido y que quien hace mal algún día recibirá su merecido. Si quieres ser
feliz haz feliz a alguien, si quieres recibir, da un poco de ti, rodéate de
buenas personas y sé una de ellas.
Recuerda, a veces de quien menos esperas es quien te hará vivir buenas
experiencias ¡Nunca arruines tu presente por un pasado que no tiene futuro!
Una persona fuerte sabe cómo mantener en orden su vida. Aún con lágrimas
en los ojos, se las arregla para decir con una sonrisa “Estoy bien”.
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