miércoles, 19 de junio de 2013

Carta de una amiga a un amigo

Hay otros amores, 
que surgen entre las almas 
que tienen la dicha de entenderse 
en este mundo de cuerpos deambulantes.
Cuando me dices que me amas como
a tu madre, siento que no sabes qué decir.
No temas incluirnos en otros amores 
que no sean el de madre e hijo; 
hay otros afectos puros, enormes, 
que van más allá de los filiales, 
se perfeccionan  mejor, 
y no existe en ellos la obligación 
ni los deberes de  la sangre.
Entre esas afortunadas uniones 
se encuentra la nuestra, 
quiero pensarlo de esa manera, 
mi queridisimo amigo. 
Somos dos almas, 
que viajan  por espacios similares, 
en esferas similares, que se contactan 
de cuando en cuando, 
cuando orbitan cerca 
y se acarician en su navegar, 
porque se agradan y se complementan.
Gracias por sentirte bien en mi compañía, 
que de rechazados está completo el mundo.
 Te aseguro que es un estallido de colores 
y el  que no conoce este sentimiento
no  entra en ellos. 
Cuando hubo la negrura de algo triste entre nosotros,
se diluyó,se volvió un dorado intenso
y brillante, muy suave como el del ocaso
y como luego del ocaso, vuelve el sol
así cada día sale en nosotros y nos ilumina.
Abrazo de amor del que te hablé
Hasta otro encuentro orbital.

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