domingo, 30 de junio de 2013

Reflexiones sin respuesta

 Quitar de mi pecho este amor, vana ilusión que me  ha de llevar la vida en el intento que no lograré cumplir y mientras me desgarraré penando inútilmente en pos de conseguirlo.
Sería como arrancar mi corazón en vida y continuar sin él, caminar como zombie, como yerta, como inanimada, y así estaría.
  
Pretender seguir viviendo de ese modo, me parece inútil, tonto además de imposible, o tal vez lo lograra, pero ¿de qué serviría esta vida arrastrada de esa manera? Deberé tratar, ¿cómo?, no sé.

Sin él,seguir luchando, trabajando, ¡no tiene gracia despertar sin saber que él está, en alguna parte está! ¡Qué locura! 

Ni siquiera sé dónde se halla, pero que me baste saber que está en alguna parte, como aquella amante que escribía, incansable, cartas diarias a su amado, creyéndolo vivo, y éste, mientras tanto, años llevaba muerto. 
Ella vivió de esas cartas no respondidas, hasta que lo supo muerto, cuando esto sucedió, al poco tiempo, murió de tristeza.

Quitar de mi pecho este amor, como si fuera una mancha de la camiseta, del mantel, de la sudadera, ah!,¿ qué estoy pensando?... ¡Si fuera tan sencillo!...
No estaría escribiendo todo esto.

Sería como tratar de impedir  mi respiración, vivir sin los pulmones, y ahora que lo escribo y lo leo, pienso, ¡será tan terrible vivir sin él!
Será como intentar vivir sin aire. Tan imposible de lograr.
¿Y pretender seguir viviendo, cómo, entonces?

Como si fuera posible.

 Vivir sin ilusiones, sin mañanas alegres, sin planes acompañados, sin sonrisas cómplices.
Sin recuerdos en común, sin vernos y abrazarnos dando vueltas hasta quedar agotados, y separarnos para besarnos, y tomados de la mano, caminar unos pasos y volver a abrazarnos, y luego de las primeras emociones, sin palabras, volver al aire, y hablar, preguntando a tropezones, el uno al otro por los momentos vividos mientras estuvimos ausentes el uno del otro…

¡Ah! Pero si parecen tonteras, y qué importantes se vuelven cuando no están más.

Decid vosotros, cómo se hace para recomenzar la vida cuando uno pierde el amor, ese que se llama amor, ¡porque es amor!

Ese que no tiene explicaciones, que  invade todo sin invadir nada, que todo lo llena y sin embargo siempre está pidiendo más, que os tiene presos y jamás os habéis sentido más libres.
Ese que os vuelve un héroe y un cobarde al mismo tiempo. Eso, que no podéis decir de dónde procede ni por qué vino, ni cómo empezó. ESE.


Ahora, decidme, ¿cómo se vive sin ESO luego de haber conocido qué y cómo es?

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